domingo, 23 de enero de 2011

DES-GANA

Estoy empezando a hartarme de las
palabras-piedra de la historia interminable
de alimentar mis entrañas con sucedáneo de aire y sangre.

Estoy empezando a hartarme de las miradas de otros,
de las miradas de otras, de la palabra nosotros y derivadas.

Y no aguanto el balanceo de intenciones
de los que prometen a ojos cerrados,
a puerta cerrada, con la mano cerrada.

Me harté sobre todo de ir recogiéndote los hilos, tarado,
de que llames a mi puerta cuando me hago la loca
de que quieras quedarte, de que no puedas quedarte,
de tus ansias por permanecer.

Pergamino roto, mi tinta está seca de desidia,
mi pluma te destroza con facilidad.

Mi historia se escribe con lápices acuarelables.

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